Galvanizado en mallas y alambres
El galvanizado es uno de los sistemas más eficaces para proteger el acero frente a la corrosión. Sin embargo, en el uso real de mallas y alambres galvanizados, siguen apareciendo dudas, errores de manipulación y problemas que muchas veces se atribuyen erróneamente a un “mal galvanizado”.
Galvanizado en mallas y alambres: qué protege, qué no.
Buenas prácticas de almacenamiento y transporte para evitar corrosión localizada.
En este artículo explicamos qué protege realmente el galvanizado, qué no puede evitar, y cuáles son las buenas prácticas de almacenamiento y transporte que permiten mantener la protección intacta y evitar fenómenos como la corrosión localizada.
1. ¿Qué es el galvanizado y cómo protege el acero?
El galvanizado consiste en recubrir el acero con una capa de zinc, que actúa de dos formas:
1.1 Barrera física
El zinc crea una capa continua que aísla el acero del oxígeno y la humedad, principales causantes de la corrosión.
1.2 Protección catódica (sacrificial)
Si la capa se daña ligeramente, el zinc se oxida antes que el acero, protegiéndolo incluso en zonas donde el recubrimiento no es perfecto.
Esta doble protección es la razón por la que el galvanizado es ampliamente utilizado en:
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Mallas metálicas
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Alambres
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Cerramientos exteriores
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Aplicaciones agrícolas e industriales
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2. Qué SÍ protege el galvanizado
El galvanizado está diseñado para proteger frente a:
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Corrosión atmosférica normal
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Humedad ambiental
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Lluvia y condensación
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Uso exterior continuo
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Contacto con aire y agua dulce
En condiciones normales, una malla o alambre galvanizado correctamente fabricado y bien manipulado puede tener una vida útil muy larga, incluso en exteriores exigentes.
3. Qué NO protege el galvanizado
Aquí es donde surgen la mayoría de los malentendidos.
El galvanizado no es una protección absoluta frente a cualquier situación. No evita:
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Ataques químicos agresivos (ácidos, productos alcalinos fuertes)
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Contacto prolongado con productos corrosivos
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Ambientes extremadamente agresivos sin mantenimiento
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Daños mecánicos severos
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Malas condiciones de almacenamiento o transporte
En estos casos, el zinc puede verse comprometido y aparecer corrosión localizada, incluso aunque el material sea galvanizado.
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4. Qué es la corrosión localizada y por qué aparece
La corrosión localizada no suele deberse a un fallo del galvanizado, sino a condiciones externas puntuales, como:
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Acumulación de humedad en un punto concreto
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Contacto con sustancias corrosivas
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Falta de ventilación entre capas de material
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Escurridos o derrames durante el almacenamiento
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Condensación atrapada en rollos o paquetes
Por eso, a veces se observa corrosión solo en una zona concreta del rollo o la malla, mientras el resto del material está en perfecto estado.
5. Buenas prácticas de almacenamiento de mallas y alambres galvanizados
Un almacenamiento correcto es clave para mantener la protección del zinc.
Recomendaciones básicas:
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Almacenar en lugares secos y ventilados
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Evitar el contacto directo con el suelo
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No cubrir herméticamente sin ventilación
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Evitar la acumulación de agua o condensación
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Separar el material de productos químicos o corrosivos
Especial atención a:
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Rollos apilados sin ventilación
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Plásticos cerrados que atrapan humedad
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Cambios bruscos de temperatura
6. Buenas prácticas durante el transporte
Durante el transporte también pueden producirse daños que luego se manifiestan como corrosión localizada.
Recomendaciones:
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Evitar que el material viaje mojado o húmedo
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Protegerlo de derrames de otros productos
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Asegurar que no haya escurridos desde otros bultos
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Evitar golpes que dañen la capa de zinc
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Revisar el estado del embalaje al recibir la mercancía
Una manipulación correcta evita problemas posteriores que no tienen su origen en la fabricación.

En la foto superior se puede ver que un mal almacenado puede dañar la malla si no es de calidad. En este caso un rollo de malla de otra empresa no ha sobrevivido al almacenaje con humedad, pero en nuestro caso, al ser la malla de Suministros industriales Belloso, una malla galvanizada en caliente, un mal almacenaje no ha afectado a la malla ya que la calidad del galvanizado también influye.
7. Galvanizado en caliente vs otros acabados
No todos los galvanizados ofrecen el mismo nivel de protección:
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Galvanizado en caliente:
Mayor espesor de zinc, protección más duradera, especialmente tras procesos de soldadura. -
Electrogalvanizado:
Capa más fina, adecuada para interiores o ambientes menos exigentes. -
Plastificado sobre galvanizado:
Protección adicional y mejora estética.
Elegir el acabado adecuado según el uso es tan importante como el propio material.
En Suministros Industriales Belloso trabajamos mallas galvanizadas en caliente (después de soldar en mallas electrosoldadas, con lo que protegemos el alambre y los puntos de unión y galvanizada en caliente antes de tejer en malla hexagonales con lo que la malla no se rigidiza y el tejido es flexible)
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8. Conclusión: el galvanizado funciona, pero hay que respetarlo
El galvanizado es una solución muy eficaz y fiable, siempre que:
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Se elija el tipo adecuado
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Se manipule correctamente
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Se almacene y transporte en condiciones apropiadas
La mayoría de los problemas de corrosión localizada no se deben a un fallo del material, sino a condiciones externas evitables.
En Suministros Industriales Belloso SL, llevamos desde el año 2000 trabajando con mallas y alambres galvanizados para uso residencial, agrícola e industrial, y sabemos que la durabilidad empieza mucho antes de la instalación.
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¿Tienes dudas sobre el galvanizado o su aplicación?
Si necesitas asesoramiento sobre:
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Tipo de galvanizado
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Uso exterior o interior
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Almacenamiento correcto
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Problemas de corrosión
Puedes consultarnos sin compromiso en:
www.sibelloso.com
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